Acción del NaT en el tratamiento del dolor

  • Dolores de espalda (cervicalgia, dorsalgia, lumbalgia, ciatalgia, etc.)
  • Artrosis
  • Síndrome del túnel carpiano
  • Fibromialgia
  • Neuralgias (trigémino, etc.)
  • Cefaleas (migrañas, tensionales, etc.)

El dolor se produce por la acumulación de un exceso de iones de carga positiva en una zona del organismo, y es una información que nos proporciona el sistema nervioso cuando las condiciones biológicas de una parte del cuerpo son inadecuadas

Es un mecanismo de protección que tiene como objetivo hacer que reduzcamos la actividad de la zona afectada, para dar tiempo a su recuperación, y evitar el uso de esos tejidos, ya que la utilización de una zona del cuerpo en malas condiciones puede generar nuevas lesiones o agravar las existentes.

El siguiente mecanismo de protección que activa nuestro organismo en la zona afecta, es la inflamación

La inflamación es un signo clínico caracterizado por una mayor llegada de flujo sanguíneo a la zona afectada, que tiene como objetivo facilitar la depuración del exceso de iones causantes del dolor y las alteraciones funcionales que le acompañan. 

El tratamiento NaT al drenar el exceso de iones de la zona, consigue hacer desaparecer el problema que desencadenó la inflamación y el dolor, haciendo innecesaria la utilización de antiinflamatorios. 

Existen muchísimos tipos de dolor, dependiendo de las causas que los generan, y no podemos desarrollar aquí la explicación de cómo actúa el NaT sobre cada uno de ellos, pero para ayudar a entender el mecanismo de acción del NaT sobre el dolor crónico, les damos a continuación un par de ejemplos:

Acción del Nat en el tratamiento de la artrosis

Un ejemplo de dolor crónico nos lo ofrece la artrosis, una patología degenerativa que cursa con dolor y limitación de la movilidad.

El dolor de la artrosis es fruto de la acumulación de iones procedentes de la fricción de las superficies articulares que, con el tiempo y el uso, se han ido deformando y llega un momento en el que, al moverlas, roza un hueso contra el otro, dando lugar a la aparición de partículas (iones), que se acumulan localmente en el líquido extracelular de la zona. Esto desencadena la reacción inflamatoria.

El tratamiento NaT utiliza su mecanismo de acción mediante polaridad inducida, para propulsar la sobrecarga de iones de la zona por los linfáticos, limpiando la articulación del exceso de residuos

El paciente recuperará movilidad sin necesidad de recurrir a fármacos que enmascaren el dolor pues los iones que lo provocaban ya han desaparecido.

Este tratamiento no hace desaparecer la deformidad de las articulaciones, pero las limpia de los residuos iónicos que producen el dolor, y las otras alteraciones funcionales que aceleran su deterioro, como por ejemplo la inestabilidad articular, con lo cual ayuda además a mejorar la evolución de la enfermedad. 

Los pacientes con artrosis mejoran su calidad de vida, pudiendo volver a caminar sin dolor y sin fármacos, aunque al tratarse de una enfermedad crónica, requerirán de una sesión de mantenimiento, cuya periodicidad dependerá del grado de deterioro previo, para mantener sus articulaciones en las mejores condiciones posibles.

Acción del Nat en el tratamiento de migrañas y cefaleas

Existen diversos tipos de cefaleas, dependiendo de cuál sea su origen o causa desencadenante: 

  • Migrañas 
  • Cefaleas tensionales (por estrés)
  • Cefaleas postraumáticas 
  • Neuralgia de Arno
  • Otras (oftálmicas, hipertensivas, etc.)

La migraña es una cefalea de tipo vascular caracterizada por un dolor pulsátil y hemicraneal.

El mecanismo fisiológico que explica esta sintomatología es que una de las arterias cerebrales pierde su capacidad funcional para amortiguar la fuerza con la que la sangre llega del corazón, y como consecuencia de ello, se produce una excesiva dilatación de la pared arterial en cada latido, golpeando contra las meninges, y desencadenando la cefalea migrañosa.

Como cualquier otro tipo de neuronas, las que controlan el calibre de las arterias, regulando el flujo de sangre a un determinado territorio, pueden quedar bloqueadas funcionalmente por el exceso iónico extracelular, siendo incapaces de hacer su función de evitar la excesiva dilatación arterial que acompaña al latido. Esto tiene como consecuencia que se produzca un impacto contra las meninges en cada latido, el cual desencadena el dolor

Esta es la razón por la que la cefalea característica de la migraña es pulsátil (con cada latido del corazón) y hemicraneal, porque habitualmente afecta a una arteria concreta.  

Existen diversos desencadenantes que pueden favorecer la aparición del episodio de migraña, estos pueden ser de tipo metabólico (ingesta de alcohol, chocolate, café, quesos curados, etc.), traumático, tensional (estrés), y será oportuno que el paciente los evite para no desencadenar la cefalea. 

Para contrarrestar el bloqueo funcional que acompaña a la migraña, el tratamiento NaT restablece las concentraciones iónicas adecuadas en el líquido extracelular de las neuronas afectadas, recuperándose así la correcta funcionalidad de estas y haciendo desaparecer la cefalea migrañosa. 

El tratamiento NaT es eficaz para el tratamiento de la cefalea migrañosa y, además, permite a los pacientes alargar de forma muy significativa los periodos sin migrañas y disminuir la intensidad de las crisis.

Nota: El NaT no puede evitar la respuesta patológica a los factores desencadenantes. Lógicamente ha de ser el propio paciente el que evite exponerse a ellos. 

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